Señal 1: Fugas visibles en la unión con la placa portatubos

La presencia de gotas de agua, rastros blancos de caliza o herrumbre en los extremos mandrilados o soldados a la placa portatubos indica pérdida de estanqueidad.

Señal 2: Picaduras por oxígeno disuelto (Pitting)

Un tratamiento deficiente de agua de alimentación introduce oxígeno disuelto que genera pequeñas cavernas o picaduras profundas en la cara exterior del tubo.

Señal 3: Adelgazamiento general de la pared del tubo

La fricción de gases calientes y partículas de hollín por el interior, sumada a la corrosión por el lado del agua, adelgaza gradualmente el espesor del tubo de acero ASTM A192 / A178.

Señal 4: Deformaciones o combaduras por incrustaciones

Si se acumula sarro calcáreo sobre los tubos, el calor no se transfiere al agua y el metal se sobrecalienta, provocando pandeo o deformación plástica del tubo bajo presión.

Puntos clave para la planta

  • Fugas recurrentes en la placa portatubos que no corrigen con ajuste de mandrilado.
  • Presencia de picaduras puntuales (pitting) por agua mal desaireada.
  • Adelgazamiento progresivo del espesor del tubo por corrosión y fricción de gases.
  • Deformación visible de tubos provocada por sobrecalentamiento bajo incrustaciones.

Criterios a revisar y errores comunes

  • Taponar múltiples tubos averiados con tapones provisorios y dejarlos operando por meses, sobrecargando térmicamente los tubos vecinos.
  • Postergar el cambio hasta que un tubo se rompa en plena jornada productiva con la caldera a presión.
  • Cambiar tubos sin corregir el tratamiento químico del agua, repitiendo la falla al año siguiente.

¿Sospechas que los tubos de tu caldera necesitan cambio?

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